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Tarija- Bolivia

Dar de comer a la tierra. Alimentos sagrados en la fiesta de la Cruz, Laderas Centro

Fiesta de Santa Anita y Visita de la Virgen de Chaguaya

La lucha por la tierra es la lucha por el territorio: una perspectiva decolonial de la lucha campesina, indígena y originaria en América Latina.

La configuración del nuevo estado en el marco del proceso constituyente en Bolivia. El proyecto dominante y el proyecto emancipatorio del movimiento indígena campesino originario.

La politización del territorio campesino. La lucha campesina por el reconocimiento en el proceso constituyente boliviano.

La politización del territorio en la lucha campesina por el reconocimiento: perspectivas de la cuestión agraria desde la movilización campesina de Tarija en el proceso constituyente boliviano (2006-2008).

Primera Cumbre de Producción e Industrialización de la papa. Conclusiones del Encuentro de Campesinos.

La lucha por el excendente del gas y la resignificación de las contradicciones identitarias en Tarija.

El retorno de las contradicciones identitarias.

Dar de comer a la tierra. Alimentos sagrados en la fiesta de la Cruz, Laderas Centro

En lo alto de un morro de la comunidad se yergue la Cruz, protegiendo a la comunidad de los fenómenos climáticos a que está expuesta la producción agropecuaria. Para la fiesta de la Cruz, el 3 de Mayo, se baja la imagen desde el morro protector para recibir una misa en su honor en la iglesia de la comunidad, y un agasajo festivo en la casa de los alfereces, para luego subir nuevamente al morro, donde es plantada para permanecer allí durante todo el año cumpliendo su rol de protección a la comunidad.

 

En todo este ritual, una parte importante es la simbología relacionada a la ofrenda abundante de la comida y bebida, tanto a la Tierra como a los participantes de la fiesta. En lo que respecta a los visitantes a la fiesta, la secretaria general de laderas nos informa que la costumbre de dar de comer a los visitantes se fue implementando luego de ver en los primeros años los efectos de las bebidas alcohólicas en el ritual de colocar a la Cruz nuevamente en el morro, de donde la gente bajaba ya a “media fuerza”, de manera que se pensó en dar de comer a los acompañantes antes de subir al cerro para que puedan aguantar sin mayor problema todo el ritual.

Sin embargo, esta es una costumbre antigua y generalizada en las comunidades campesinas chapacas, el dar de comer generosamente a todas las personas visitantes de la fiesta, y no es extraño recordar entre los campesinos las visitas por días a las fiestas patronales de comunidades vecinas, donde la comida y la bebida no eran problema para el visitante, pues están eran invitadas por los anfitriones. Eso sí, cada año se designan alfereces diferentes, de manera que esta generosidad es distribuida entre los vecinos que van asumiendo por turno esta responsabilidad de asumir los costos de invitar comida y bebida a los visitantes.

Por otro lado está el ritual de dar de comer a la Tierra, y ya en la víspera, al momento de sacar la Cruz de su lugar sobre la Apacheta, es necesario realizar el ritual de la ofrenda generosa de vino y chica, coca y cigarro a la Tierra, sobre la figura de la Apacheta, donde se vierte abundante chicha y vino en mates, que son bebidas alcohólicas propias de una fiesta, y que se le dan de comer con cariño a latierrita, k’arar a la tierra dirían entre los propios campesinos ladereños, porque la Tierra también sabe comer y también tiene hambre.

Lo mismo ocurre en el descanso ubicado entre el morro y la iglesia, tanto en la bajada como en la subida de la Cruz, que es apoyada en un lugar específico, sobre una gran piedra que se asemeja a un altar pétreo, y es allí donde se realizan las ofrendas de vino y chicha, bebidas hechas por los propios campesinos.

Cuando se vuelve a plantar la Cruz en el cerro, sobre la Apacheta, el día de su fiesta al atardecer, se sube mucha chicha y vino para invitarse entre los fiesteros e invitar a la Tierra, principalmente sobre la Apacheta, aunque también se le puede dar a la Tierra una parte de lo que uno va a beber por el campo circundante a la Apacheta, que es lo que usualmente hacen los acompañantes que esperan mientras los alféreces y sus ocasionales ayudantes vuelven a plantar la Cruz en su lugar sobre la Apacheta.

Toda la bebida que se sube se acaba en esta ceremonia, todos toman y todos invitan a la Tierra, si no terminan de tomar los visitantes, se le da a la Tierra, porque la Tierra lo va a tomar gustosa, es su fiesta.

Lo mismo ocurre con el agua “bendita” que se sube, y se le hecha a la Cruz “hasta que se harte”, mucha agua, pero no solo se le hecha, sino que se le da de beber, de tomar agua, y abundante agua, ya que la Cruz debe quedarse hartada de agua, saciada, pidiéndole que para el año nuevamente haga que no falte el agua necesaria para poder sacar adelante los cultivos agrícolas y la cría de los animales en la comunidad, es decir, que haga llover en su tiempo y en la cantidad necesaria.

El agua en este caso no es bendita porque limpia los pecados, como sería la tradición católica, sino que en esta ocasión en especial es bendita porque es la que permite producir los cultivos y la hacienda, la que permite que haya vida, pero también la que puede castigar y evitar que haya vida, ya sea porque se excede o falta, sin agua no hay vida dicen los campesinos, y en Laderas Centro ese es un dicho que se lo entiende a perfección, pues el agua es un elemento sumamente escaso y muy valioso.

El alimento no es entendido entonces en su dimensión “nutricional”, sino en su dimensión sagrada y emotiva, portadora de la esencia vital y al mismo tiempo efusiva de los sentidos, como medio para exaltar la gratitud, así como la satisfacción y el gozo celebratorio, la alegría de haber recibido el don de haber cumplido un ciclo de vida, y la de poder establecer nuevamente ese acuerdo con las fuerzas naturales para seguir cumpliendo nuevos ciclos de vida. La comida usada para darse el gusto, para darse una satisfacción, y dárselo hasta el hartazgo, en su uso celebratorio, festivo, y exaltador del gusto.

Así, los comunarios realizan un ritual de renovación del pacto con lo sagrado, usando el alimento y la bebida como símbolos de mediación celebratoria de la reciprocidad entre lo sagrado y el mundo cotidiano que les toca vivir, ofrendando a lo sagrado la comida en su uso exaltador de los gustos, y lo sagrado es la Tierra viva, que tiene hambre y gustos por una rica chicha, un buen vino, una rica comida, que le gusta la alegría de una fiesta, que le gusta ser reconocida, celebrada, que es capaz de proteger y entregar, de ser generosa, pero también de enojarse y castigar, por eso es importante usar abundante comida, y comida sabrosa, bebida rica, se le debe dar lo mejor a la Cruz-Tierra, porque debe estar satisfecha, contenta, para que tenga voluntad para cumplir con su parte del pacto protector.

La gente la celebra, la recuerda, con abundante comida y bebida, la mejor, y a cambio se espera que ella les provea la protección de los fenómenos climáticos extremos y la lluvia necesaria para poder desarrollar la actividad agrícola en la comunidad. Se la celebra y se le ofrece la comida y la bebida que se elabora con los frutos y productos de lo que ella permite producir con su protección y generosidad.

La comida adquiere un simbolismo especial dentro de la fiesta, pues sintetiza la producción y la vida que esto hace posible, no es solo ofrenda de productos agrícolas, es ofrenda de lo que la gente sabe hacer con esos productos que salen de la Tierra con el trabajo y el conocimiento de la gente, y de la mejor manera que puede prepararla, para satisfacer sus gustos y necesidades de celebración del trabajo que permite vivir.

 

Fiesta de Santa Anita y Visita de la Virgen de Chaguaya

La capilla de Laderas Norte, adornada para la fiesta de Santa Anita

Jueves el 27 de julio de 2017

La fiesta de Santa Anita aterrizó en un miércoles este año, pero la comunidad de Laderas Norte decidió celebrar el jueves para coincidir con la llegada de la Virgen de Chaguaya. La Virgen de Chaguaya es una figura importante en la cultura y espiritualidad de los chapacos y, de consecuencia, fue recibida con aplausos, cantos, un servicio religioso especial, hermosas decoraciones en la iglesia y en el camino, y la emoción general de jóvenes y mayores.

Alrededor de las 9:30, la Virgen llegó en camioneta desde Santa Ana. Los miembros de la comunidad se encargaron de empapar el camino con agua antes de su llegada para protegerla de volar el polvo, y de establecer una mesa con flores en el camino para recibirla. Algunos tocaron el erque y el violín mientras los niños cantaban un himno alabando a la Virgen de Chaguaya como patrona de los chapacos. La comunidad entera se alineó a cada lado del camino que conducía a la iglesia para darle la bienvenida agitando paños blancos y aplaudiendo. Una vez que llegó, fue llevada a la iglesia y se dijo que una misa daba gracias por su llegada a la comunidad y por su protección. La iglesia estaba apretada, con pocas asientos disponibles. La gente se reunieron alrededor de ella para orar y dejar las ofrendas que quedarían con la iglesia. Una vez terminada la misa, todos procesaban alrededor de la iglesia con la Virgen al frente. Luego regresó al camión que la había llevado hasta allí y se dirigió a la siguiente comunidad en su viaje - Laderas Centro - acompañada por más música.

Luego las festividades asociadas con Santa Anita continuaron. Había un almuerzo comunitario de pollo a la olla, junto con arroz y papas. Muchas mujeres de la comunidad también habían traído algunas platos de sus propios almuerzos para compartir con sus familias extendidas que habían viajado desde cerca y lejos para estar presentes en la fiesta. Otros trajeron empanadas de lacayote, pelón, linaza, y otras dulces y refrescos para vender y compartir.

En la pared exterior de la iglesia había una pared de pequeñas artesanías y premios que se ganaban en un sorteo. Compra un boleto por tres pesos, y podría sacar un número y ganar el premio asociado con ese número. La mayoría de los premios se hicieron en la comunidad - pequeños suéteres tejidos, bufandas, calcetines, y sombreros; pequeños tazones y cucharas; pequeños juguetes camiones y coches; pequeñas piezas de joyería; y algunas pequeñas colecciones de productos horneados. El dinero del sorteo fue para apoyar a la iglesia y sus actividades.

A lo largo de la tarde hubo una serie de juegos y actividades en que toda la comunidad tomó parte. Comenzó con una carrera, donde los participantes caminaron unos 300 metros arriba en la calle frente a la iglesia y luego corrió de nuevo hacia abajo. Hubo pequeños premios para diferentes grupos de edad y género (ollas, vasos y cuencos de plástico, pelotas deportivas, juguetes pequeños, etc.) y todos participaron desde niños hasta ancianos comunitarios.

Luego hubo una subasta, también para recaudar fondos para la iglesia. Las familias donaron canastas de dulces criollos, pasteles, ropa tejida, vinos pateros, pequeños juguetes, refrescos, varios tuppers y otros objetos útiles, y un miembro de la comunidad subastó los artículos al mejor postor. La cesta más popular de la tarde era una cuña del queso (deliciosa y criolla), con los panes dulces y las frutas y los caramelos. El vino también era muy popular, al igual que una bolsa de yacón! La gente era realmente generosa, y ningún artículo fue indeseado. Incluso los niños fueron alentados a hacer ofertas en los artículos presentados, y muchos artículos estaban orientados hacia los niños.

El último partido de la tarde fue gallina enterrado. Yo estaba esperando algo un poco violento J. Pero en la práctica era simplemente divertido. Una gallina está enterrada en el suelo, debajo de una piedra plana, con su cabeza sobresaliendo. Los niños se alinearon para intentar de golpear la cabeza del pollo con un bastón largo. Pero habían cubierto sus ojos con una tela antes de que puedan tratar de golpear el pollo, por lo que muy pocos lograron a encontrar la gallina. Quienquiera que pudo golpear el pollo ganó el pollo - un niño tuvo suerte. El juego es muy divertido, para jugar y para mirar. Sólo tiene que asegurarse de no ser golpeado por un niño buscando la gallina!

Me fui alrededor del anochecer, junto con la mayoría de los habitantes de la ciudad. Es posible que hubo más festividades que pasaron mucho tiempo en la noche - voy a tener que preguntar acerca de ello cuando vuelva a visitar.

Algunos temas se surgieron a lo largo del día:

En primer lugar, la fe de la gente y la relación con la iglesia subyacente prácticamente todos los aspectos del evento. Por ejemplo, después de cada distribución de premios para los diversos eventos del día, la gente se alineaba y bailaba mientras la música de la iglesia tocaba, y una vez terminada la canción, todos se alineaban para decir gracia ante la pequeña pesebre que fue instalada afuera de la iglesia para dar testigo a las fiestas. La gente desean tener una oportunidad de devolver a la iglesia pequeña que sirve un papel importante en sus vidas.

En segundo lugar, Santa Anita ofrece una maravillosa oportunidad para las familias que rara vez consiguen pasar tiempo todos juntos a la vez para volver a conectar sobre la comida y la celebración. En el almuerzo, especialmente, la gente parecía pasar mucho tiempo en sus grupos familiares amplios para ponerse al día con los jóvenes que estaban trabajando o estudiando muy lejos, para adivinar cuántos niños habían crecido desde tías y tíos los vieron por última vez y, sobre todo, Para pasar tiempo y visitar a la gente que uno ama. Santa Anita se convierte entonces en un espacio donde las familias pueden hacer una pausa en sus vidas dispares, en las diversas dinámicas en juego en sus opciones de vivir separados, y dedicar tiempo a la vida comunitaria compartida y la construcción de identidades comunitarias.

Vinculada a este tema es la celebración de lo que se produce en la comunidad. Mientras que los premios y regalos incluyen pequeños artículos comprados en la ciudad que son útiles en el hogar, los artículos más deseables - en subasta y como premios - son los alimentos y artes infundidos con el espíritu de Laderas Norte como vinos, quesos, dulces, cultivos raros, artículos de punto, cuencos de madera hecho a mano y canastas. Está claro que las personas realmente valoran y se enorgullecen de lo que esta producido localmente, por sus familias y vecinos. Eso esta relacionado al éxito del proceso de revalorización de los alimentos y artesanías tradicionales que sigue en la comunidad.

Por último, Santa Anita es una reunión única en la que las personas son capaces de reunirse y socializar sin otro propósito que gastar tiempo de calidad juntos y apoyar a una institución que es importante para ellos (la iglesia). No hay asuntos de negocios para atender, nada para votar, presupuestos para aprobar ... sólo un espacio para reír y visitar con gente que ves a menudo y aquellos que sólo ves en ocasiones especiales como hoy. Esta oportunidad para fomentar relaciones de la comunidad es crucial, y la gente valora ese espacio. 

 

La lucha por la tierra es la lucha por el territorio: una perspectiva decolonial de la lucha campesina, indígena y originaria en América Latina.

Vacaflores R., Carlos.

En: NERA, 2009.

Ver artículo

 

La configuración del nuevo estado en el marco del proceso constituyente en Bolivia. El proyecto dominante y el proyecto emancipatorio del movimiento indígena campesino originario.

Lizárraga A., Pilar.

En: LIZARRAGA y VACAFLORES (org.), la persistencia del campesinado en América Latina.

La Paz: Jaina, 2009.

La politización del territorio campesino. La lucha campesina por el reconocimiento en el proceso constituyente boliviano.

Lizárraga A., Pilar y Vacaflores R., Carlos.

En: LOZANO, Fabio y Juán FERRO (Editores). Las configuraciones de los territorios rurales en el siglo XXI.

Bogotá: Editorial Pontífica Universidad Javeriana, 2009. Pp. 333-350.

La politización del territorio en la lucha campesina por el reconocimiento: perspectivas de la cuestión agraria desde la movilización campesina de Tarija en el proceso constituyente boliviano (2006-2008).

Lizárraga A., Pilar y Vacaflores R., Carlos.

Ponencia presentada en la Reunión del GT-Desarrollo Rural, Guatemala, 21 al 26 de Mayo. 2007

Primera Cumbre de Producción e Industrialización de la papa. Conclusiones del Encuentro de Campesinos.

(Reportes Comunitarios)

Sistematización: Comunidad de Estudios Jaina

Jueves 12 de Enero de 2012.
Sistematización: Comunidad de Estudios Jaina
MESA 1: PRODUCCIÓN
 
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La lucha por el excendente del gas y la resignificación de las contradicciones identitarias en Tarija.

Lizárraga A., Pilar y Vacaflores R., Carlos.

Osal CLACSO. 2006.

Ver artículo

El retorno de las contradicciones identitarias.

Lizárraga A., Pilar y Vacaflores R., Carlos.

Tinkasos No 19, La Paz: PIEB, 2005.